El IDJ aboga por la extensión de créditos contributivos como herramienta para reducir la pobreza entre familias trabajadoras

En el Instituto del Desarrollo de la Juventud (IDJ) reconocemos el potencial de los créditos contributivos para aumentar la seguridad económica de aquellas familias, que a pesar de que trabajan, siguen viviendo en o cerca de la pobreza, lo que de acuerdo a los datos de Kids Count, representa casi 1 de 3 familias trabajadoras en la isla. Por esta razón, estamos impulsando la extensión de los créditos contributivos como herramienta para reducir la pobreza a familias que trabajan cuyo núcleo familiar integra niños y niñas menores de 18 años.

Los créditos contributivos son beneficios que reciben las familias trabajadoras al rendir su planilla, ya sea a través de una reducción de los impuestos que han de pagar, o a través de un reembolso. Los mismos pueden ayudar a aumentar la participación laboral y reducir la pobreza y las personas que los reciben los utilizan para saldar deudas, abrir cuentas de ahorro y en actividades que promueven la movilidad económica. De esta manera, cuando la gente comienza a trabajar, se logra un progreso, que les encamina hacia la autosuficiencia económica.

Múltiples expertos en Puerto Rico y en Estados Unidos han señalado que es crítico aumentar la tasa de participación laboral en la isla, que actualmente es de 39%, por lo que los créditos contributivos, funcionan como un incentivo para que las personas se mantengan en la fuerza trabajadora.

En el caso del crédito contributivo por ingreso devengado, conocido como el EITC (“earned income tax credit”), que paga a las personas por mantenerse laborando, representaría un gran alivio para las familias trabajadoras con niños. Usemos como ejemplo una madre soltera con dos menores, que genere un ingreso de $19,000 al año, quien, al someter su planilla, sería elegible a un reembolso de $1,200 lo que movería a su familia por encima del nivel de pobreza establecido de $19,337 para este tipo de composición familiar.

Por otro lado, es importante que a nivel federal se extienda el Child Tax Credit a familias con uno o dos menores en Puerto Rico. Hoy, solo las familias con tres hijos o más pueden recibirlo. Sin embargo, en solo el 12% de las familias con niños en Puerto Rico hay más de tres menores. Por lo que si se extiende el beneficio a las familias de uno o dos niños, 355,000 familias adicionales recibirían un crédito en promedio de $1,500 anuales, lo cual inyectaría unos $270 millones cada año a la economía.

Además, es un tema que tiene apoyo bipartita en el Congreso y ha sido incluido en nueve proyectos de ley. Un total de 53 congresistas han coauspiciado estos proyectos, pero usualmente han sido medidas de un solo partido, lo que ha dificultado su aprobación. Por lo que es esencial que líderes en la diáspora y en Puerto Rico lo incluyan como tema prioritario.

Como parte de la campaña en el enlace bit.ly/PRchildtax se invitó a los puertorriqueños en la diáspora a que se comunicaran con los congresistas de sus estados para que se sumaran a esta iniciativa, que cuenta con apoyo bipartita y con el respaldo de la comisionada residente Jenniffer González, el de los senadores republicanos Orrin Hatch y Marco Rubio, el senador demócrata Robert Menéndez y la representante boricua de Nueva York, Nydia Velázquez, también demócrata.

Actualmente sobre 50 organizaciones del sector civil en Puerto Rico y de la diáspora han firmado y endosado la carta de petición que el IDJ entregó en el Congreso. Además, más de 50 personas, en su carácter individual, han completado el formulario electrónico con una petición dirigida su congresista, donde apoyan la extensión del CTC para las familias de Puerto Rico.

Definitivamente, el CTC es un poderoso instrumento en la lucha contra la pobreza infantil. Esto, reconociendo que en el 2017 el 57.8% de la niñez en Puerto Rico vivía bajo el nivel de pobreza, y el 38.5% en pobreza extrema.

Para visualizarlo más claramente, es importante señalar que en el 2016, 2.7 millones de personas, incluyendo 1.5 millones de niños, salieron de la pobreza en Estados Unidos gracias al CTC. Al mismo tiempo, las condiciones de pobreza de otros 12.3 millones de personas, incluyendo 6.1 millones de niños, fueron mitigadas por el CTC.

Sin embargo, reconocemos que por sí solos, los créditos contributivos no van a resolver el problema craso de pobreza infantil en Puerto Rico, y sería irresponsable pretender eso. Se necesitan políticas públicas que consideren las barreras que enfrentan madres y padres de familia para entrar a la fuerza laboral, las regulaciones de elegibilidad para beneficios que dificultan la transición al empleo, y la fragmentación de servicios. De lo que no cabe duda es, que es un primer paso en la dirección correcta para poder comenzar a promover mejoras en la seguridad económica de familias con niños.

Si usted desea integrarse a los esfuerzos de política pública que impusa el IDJ, puede escribirnos a brayan.rosa@juventudpr.org, para incluirle en nuestra lista de contactos