58, 84 y 702,000

Gloriann Sacha Antonetty
Líder de Comunicaciones y Portavocía

Se preguntarán a que se refiere el título de este escrito. Tradicionalmente hablamos del por ciento de nuestros niños, niñas y jóvenes que están viviendo en pobreza, que sabemos que es un 58 por ciento. Este número es inaceptable. Pero, mucho menos aceptable es saber que el 84% de esta población, que representa unos 702,000 menores están viviendo en zonas de alta pobreza en el país. Esta situación es urgente y se tiene que resolver con acciones concretas.

Como representantes de una organización que maneja estadísticas que nos permiten ver la realidad en la que vive nuestra niñez y juventud, tenemos la responsabilidad de levantar una voz de alerta. Siempre pensamos que la pobreza es algo lejano, que no nos toca, pero lo único que nos hace falta es quitarnos las gafas o abrir las ventanas de nuestros hogares para darnos cuenta que todos, de alguna manera u otra estamos viviendo en estas zonas de pobreza. Que independientemente de la comunidad en donde vivimos la gran mayoría de nuestros niños, niñas y jóvenes están en hogares y comunidades que carecen de seguridad económica que les permita acceso y las oportunidades para salir de la pobreza.

El indicador de niños y niñas menores de 18 años que viven en zonas de alta pobreza se refiere a los bloques del Censo en donde el 30 por ciento o más de la población que reside en esa zona se encuentra bajo el nivel de pobreza. Esta estadística nos da una idea de los efectos de la pobreza y en cómo esto impacta el desarrollo de la niñez más allá de su familia inmediata.

Este indicador es el hallazgo más significativo del lanzamiento del KIDS COUNT Data Book de 2016. Este estudio se enfoca en presentar las tendencias sobre el bienestar de la niñez y la juventud en todos los estados y jurisdicciones de los Estados Unidos en las categorías de: economía, educación, salud, familia y comunidad.

Los resultados de Puerto Rico más importantes son:

  • 33 por ciento de menores que viven en hogares con alto costo de vivienda
  • 59 por ciento de menores que viven en familias monoparentales
  • 15 por ciento de los adolescentes no asisten a la escuela ni trabajan
  • 40 por ciento de las niñas y niños (3 a 4 años) no asisten a la escuela

Mirando a este periodo eleccionario, los candidatos deben presentar soluciones y políticas públicas que beneficien a nuestra juventud y sus familias. En este momento vivimos en una economía inestable donde el deterioro socio-económico afecta a la niñez más que a cualquier otro grupo. La población por la que trabajamos se enfrenta a condiciones que limitan sus oportunidades de desarrollo y debemos a comenzar a cuestionar y a reclamar políticas públicas que le permitan a las familias y a la niñez a romper los ciclos de pobreza en que han vivido por generaciones.

Vamos a quitarnos las gafas y a abrir las ventanas, solo con una perspectiva clara de la realidad podremos reclamar y propulsar familias, zonas y comunidades libres de pobreza.